Videoclip del primer single del nuevo disco de Siervas: Hoy Despierto

Cursos prematrimoniales 2020
La Iglesia de Burgos os acoge y acompaña en este camino en el que vosotros sois los protagonistas. Abarcaremos todas las dimensiones de la vida cristiana que os darán pistas para ese itinerario que continuará después de la boda. Nos haremos preguntas, planes, soñaremos para avanzar y crecer en el amor de Dios que nos revela Jesús.
La preparación no es un trámite para obtener un certificado. Es descubrir una propuesta viva, cercana, comprometida... que nos ayude a crecer como personas y como matrimonio, a amarnos más y mejor, a afrontar las claves para permanecer en un sí para toda la vida, a ser testigos de ese amor en nuestra Iglesia y nuestro mundo. Por eso, merece la pena dedicarle un tiempo adecuado, sereno, porque es lo que os valdrá en el día a día.
En concreto, os proponemos una serie de experiencias de encuentro entre vosotros para crecer como futuro matrimonio, y con otras realidades de la diócesis con el ánimo de compartir la vida, la espiritualidad, la misión de la Iglesia. El Papa Francisco nos recuerda la llamada a ser discípulos misioneros.
En el primer bloque, común a todos, además de un encuentro inicial de acogida y presentación os proponemos seis encuentros, en seis días diferentes donde profundizar en las claves del amor en el matrimonio. Habrá dos modalidades: encuentros semanales que terminan en seis semanas y mensuales para terminar en seis meses.

Empoderamiento de mujeres y jóvenes adolescentes: el proyecto de Manos Unidas para nuestro Arciprestazgo
Este año, nuestro Arciprestazgo del Vena colaborará en un proyecto ubicado en Uttar Pradesh, un estado en el norte de la India. El proyecto se llevará a cabo en 15 aldeas seleccionadas del distrito de Meerut. El objetivo del programa son jóvenes adolescentes y mujeres que se constituyen como el grupo más vulnerable. Viven en un área rural dedicados principalmente a la agricultura. Si bien, la falta de métodos de cultivo modernos, escasez de tierras y lluvias erráticas, hacen que la producción apenas les dé para vivir. Las mujeres suponen un 46% de la población y su nivel socio-económico es muy bajo. Carecen de derechos debido a la falta de concienciación y al bajo nivel de formación. Las escuelas no cuentan con espacio ni infraestructuras adecuadas. Los profesores cualificados no acuden y el nivel de abandono es elevado. En el caso de las niñas, el problema es mayor, apenas acceden a la escuela. El nivel alto de pobreza las obliga a trabajar y casarse y prevalecen problemas sociales que no dan valor a la educación para las mujeres. Las condiciones de salud e higiene son terribles resultando en una elevada tasa de mortalidad materno-infantil. A pesar de la preocupación del Gobierno por la igualdad de género, se ha formulado una revisión del derecho de familia, la ley no llega y es importante la concienciación para proteger los derechos de las mujeres.

Campaña 2020 de Manos Unidas: QUIEN MÁS SUFRE EL MALTRATO AL PLANETA NO ERES TÚ
Hemos de tomar, cada persona según sus circunstancias, decisiones valientes que hagan que nuestra huella personal dibuje una nueva senda hacia un mundo más sostenible, porque QUIEN MÁS SUFRE EL MALTRATO AL PLANETA NO ERES TÚ
Manos Unidas sabe del desproporcionado combate que vivimos contra múltiples males e injusticias que asolan la vida de los más cercanos y de nuestro mundo. Asumiendo las limitaciones y los defectos, Manos Unidas es consciente del envío que nos hace la Iglesia para ser esa fuerza efectiva que ayude a paliar el gran drama humano de la hambruna por falta de “alimento, cultura y Dios” que más de 800 millones de personas sigue todavía padeciendo.
La campaña de Manos Unidas vuelve a situar a la humanidad empobrecida como los verdaderos protagonistas sufrientes de los daños al medioambiente. Por eso, nuestra campaña de este año quiere volver la mirada a nuestros hermanos con un grito provocador: “Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú.”. La contaminación significa infección, insalubridad y muerte. Las sequías o los desastres naturales son condenas de desgracia, emigración o muerte para los que ya vivían con poco. Hoy, es el verdadero drama y la cuestión fundamental. Como dice el Papa Francisco en la Laudato Sí: “son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior” (LS 10).